Sven Giegold
Mitglied der Grünen/EFA-Fraktion im Europaparlament

Sprecher Europagruppe Grüne
„Kommt, wir bauen das neue Europa!“

El Pais: “Las participaciones preferentes vulneraron las normas europeas”

“Las participaciones preferentes vulneraron las normas europeas”

El eurodiputado verde alemán ha creado un premio al producto financiero más tóxico

 
El parlamentario Sven Giegold no soporta el ruido. “Es cultural”, dice.

El próximo viernes se celebrará en Bruselas una entrega de premios en la que los galardonados no desfilarán por la alfombra roja ni se acordarán en sus discursos de los que les han ayudado a llegar hasta aquí. De hecho, ninguno de ellos querría haber ganado un certamen en el que se elegirán los productos financieros más tóxicos. Es una iniciativa modesta, pero que ya ha levantado ampollas. “La industria nos mira de cerca. Algún miembro del jurado ha recibido llamadas de varios despachos”, dice el impulsor de la idea, el eurodiputado verde alemán Sven Giegold.

Tarjetas de crédito con intereses excesivos, hipotecas en divisa extranjera, inversiones relacionadas con la extracción de uranio… Son algunos de los candidatos en un concurso en el que cualquier ciudadano podía presentar su artefacto financiero más odiado. Al jurado, compuesto por cinco expertos, le llegaron 150 propuestas, de las que descartaron un centenar por no considerarlas serias. Entre las 50 restantes, eligieron ocho finalistas. Hasta ahora, 1.400 personas han votado a través de www.dangerous-finance.eu dos categorías: el producto más dañino para el medioambiente o para los más pobres y el que más perjudica a consumidores o inversores. “Hicimos esta diferencia porque si solo se diese un premio, la atención recaería en el primer grupo, como los que especulan con alimentos”, explica el parlamentario.

Como buen ecologista, es vegetariano y elige el restaurante más cercano al Parlamento Europeo que ofrezca opciones sin carne ni pescado a buen precio: “No vine a Bruselas para participar en la burbuja del lujo que rodea a esta ciudad”. Giegold no presta demasiada atención a la comida. No quiere desviarse de su objetivo de sacarle los colores a una industria cuyos abusos han generado la crisis actual y a unas autoridades que han mirado hacia otro lado. “Pese a que desde 2011 tienen poder para prohibir las prácticas más dañinas, los reguladores no lo han usado”, critica.

“A Ángela Merkel no le interesan los contenidos, sino mantener el poder”

Entre los finalistas no están las preferentes, pero Giegold dice que la venta de estos productos a familias españolas sin conocimientos financieros es uno de los mayores escándalos en la banca europea. “El Banco de España permitió que las entidades solucionaran sus problemas de capital trasladando el riesgo a los consumidores”, señala. El parlamentario considera que las entidades que colocaron estos productos de riesgo a jubilados o amas de casa vulneraron la norma europea que obliga al banco a asesorar correctamente a su cliente.

Termina la comida y este antiguo activista antinuclear se anima a hablar de otros temas. ¿El Gobierno alemán que salga de las elecciones de septiembre se atreverá a tomar medidas para aliviar los problemas del sur de Europa? “La opinión pública no quiere mutualizar la deuda. Muchos alemanes dicen que supondría dar dinero para que se enriquezcan las élites corruptas de España o Grecia. No soy tan naif para no saber que esto es una excusa, pero como argumento es potente”. ¿Angela Merkel cambiará de opinión? “Es un animal extraño. No le interesan los contenidos, sino mantener el poder. Hará lo que crea que quieren sus votantes”, responde justo antes de reprochar al camarero bangladesí sus gritos al teléfono. “Es algo cultural. No soporto el ruido”, se justifica.

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